Mostrando entradas con la etiqueta niños. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta niños. Mostrar todas las entradas

jueves, 16 de julio de 2015

Un día en mi vida como Au Pair




Buenas!

            En esta entrada os quiero contar como es mi día a día en mi vida actual como Au pair. Como comenté en una entrada anterior, cada día tengo que hacer diferentes tareas de la casa. Hay días más difíciles, como por ejemplo el lunes y el viernes (que tengo que hacer el baño, pasar la aspiradora por toda la casa, fregar el suelo y cambiar las sábanas) y otros más fáciles, como el miércoles, que solo debo quitar el polvo. Aún así, los días suelen tener una rutina bastante establecida.

Me levanto entre las 8:30 9:00h de la mañana si es que voy al gimnasio o a comprar. Mi jornada no empieza hasta las doce, así que mi tiempo libre es por las mañanas. Ay veces que me quedo durmiendo hasta tarde, y otras que me levanto y estoy en casa haciendo cosas. Normalmente suelo desayunar un sandwich, una pieza de fruta y un café.

A las 12:00h empiezo a trabajar, a veces antes incluso. El padre está siempre en casa, por lo que él está con los niños mientras yo hago mis tareas. Empiezo ordenando la habitación de la niña y haciéndole la cama. Seguidamente paso al comedor: recojo todos los juguetes del suelo y lo pongo todo en orden, y lo mismo en la sala de la televisión. En la cocina me toca vaciar el lavavajillas y poner todos los platos que haya sucios en él. Lavo los biberones del niño, los pongo a secar, pongo agua a herbir y preparo los biberones. Limpio la mesa, las encimeras y cambio la basura. Paso el aspirador por encima, ya que normalmente el suelo está muy guarro. Me voy al baño, y recojo los pañales que hay tirados de los niños (en esta casa los tiran por todos lados) los pongo en las bolsitas y los tiro en el contenedor. Recojo toda la ropa que hay de los niños y la pongo a lavar. 

Una vez hecho esto, empiezo a hacer las tareas que tengo asignadas para cada día de la semana. Hay días en los que es más duro y otros más light.

Lunes: Pasar la aspiradora por toda la casa y limpiar el suelo con vinagre. Hacer el baño.
Martes: Poner lavadoras, doblar la ropa y ponerla en su sitio. Limpiar la lavandería.
Miércoles: Limpiar el polvo de toda la casa.
Jueves: Limpiar los armarios de la cocina, doblar la ropa y ponerla en su sitio, cambiar las sábanas.
Viernes: Lo mismo que el lunes + fregar el suelo.

Entre las 13:30 14:00h el padre se va, por lo que me toca hacer mi comida y la de la niña, y darle de comer al bebé. Cuando éste termina, lo pongo a dormir, y aprovecho para limpiar lo que no he podido o para estar con la niña jugando. Hay veces que nos vamos al parque si el niño aún no se ha dormido. La madre llega sobre las 16:00h, aunque a veces me deja más rato con los niños. Si viene a las cuatro, está un rato con los niños y después se pone a hacer la cena mientras yo los distraigo. A veces se va a correr, de compras o a la peluquería, así que y me quedo con los peques y los distraigo como puedo.

A las seis cenamos, normalmente algo malo, y a partir de allí yo ya me desentiendo de todo un poco. A veces si veo que la madre está muy ocupada le hecho una mano, pero por lo general ya voy a mi bola. Me pongo a la habitación a hacer skype o ver alguna película. o hay veces que me voy a dar una vuelta. Si estuviera en España me iría al gimnasio, pero en esas horas tengo el estómago lleno y no me apetece.

La verdad es que después de un mes y algo empiezo a darme cuenta de que todos los días son iguales, y últimamente me levanto con la frase en la cabeza "un día más". Después de hablar con otras aupairs, he empezado a cuestionarme si las tareas que tengo que hacer son las normales, ya que por lo que se lo normal es dedicarse solamente a lo relacionado con los niños.

Cuando mi host mum me dió el horario, he de reconocer que flipé un poco, ya que era todo de limpieza. Al principio no me molestó, porque estaban siendo adorables conmigo, pero ha llegado un punto en que me siento un poco la chacha. Cuando estaba sola con el bebé no me importaba limpiar, porque cuando él dormía yo tenía tiempo, pero ahora con la niña es mucho más complicado. Sé que mi host mum lo entiende. Esto de estar con los dos y encima tener que hacer tantas tareas me supone un gran desgaste mental. Pero qué se le va a hacer. No voy a reclamar cambios en mi horario porque se que puedo sobrevivir dos meses más así, aunque a veces hay cosas que me sacan de quicio, porque sé que pasan de recoger o limpiar algo ya que saben que lo voy a recoger yo.

En fin, no todo puede ser bueno. Aunque me paso el día limpiando estoy contenta con la familia y con la experiencia en general.

Así que... pa lante!


martes, 14 de julio de 2015

Los pros y contras de ser au pair (Según mi experiencia)


Ser Au pair no es una camino de rosas, tiene muchas cosas buenas al igual que muchas de malas. Hoy os vengo a contar los Pros y Contras de ser Au pair, aunque este artículo no va a ser objetivo, ya que me baso en mi propia experiencia.

Así que futuras aupairs, si estáis decidiendo si hacerlo o no, os doy una pequeña ayuda de las cosas buenas y las cosas malas que me he encontrado yo.

LOS PROS
  • Ser aupair te permite viajar. Puedes conocer mundo trabajando como aupair sin necesidad de tener mucho dinero.
  • Tienes todos los gastos pagados. La casa, la comida, e incluso en mi caso el gimnasio y la gasolina. 
  • Findes libres. En mi caso, tengo todos los fines de semana libres, por lo que aprovecho y salgo a conocer el país con otras aupairs (debo contaros mi experiencia de este finde).
  • Aprendes un nuevo idioma (o dos): Mi inglés está mejorando mucho, ya que estoy aprendiendo a expresarme con mucha más fluidez y no tengo problemas al entender a la gente. Además, aunque no me interese, estoy aprendiendo mucho islandés.
  • Cobras lo suficiente para darte tus caprichos. 
  • Los niños te dan cariño. Sí, y si yo lo digo con la niña que tengo es porque es verdad! Aunque es difícil de controlar, la niña me ha cogido mucho cariño y está super contenta cuando estoy con ella. He llegado a la conclusión de que aunque es un poco difícil, tiene su corazón :)
  • Convives día a día con una cultura diferente a a tuya. Y eso es bueno, ya que te hace ser más tolerante con las costumbres de la gente, y aprendes mucho, muchíssimo!
  • Conoces a gente diferente. No te relacionas con la gente de siempre, y eso hace que te espabiles y crees un vínculo con gente de diferentes edades, países y mentalidades. Es muy bueno aprender de cada persona que se cruza por tu camino.

  • Terminas riéndote de los momentos difíciles. Yo ahora me río de cosas que en el momento tenía ganas de morirme.
  • Estás solo. Y eso es bueno? Pues sí. Difícil? Pues también. Aunque a mi me a costado convivir con la soledad, creo que es bueno estar a solas contigo mismo, ya que he aprendido sobre mí más que en toda mi vida. 
  • Cuando llegues tendrás miles de cosas que contar.
  • Crecerás. Crecerás mucho.

LOS CONTRAS

  • Deberás convivir con una familia desconocida para ti. Y eso aunque tiene su parte buena, también tiene su mala, ya que la convivencia es difícil, con quien sea.
  • Intimidad? qué es eso? Cuando termina mi jornada, me pongo a mi habitación porque es el lugar donde me siento mejor. Pero los niños siempre entran, y lo peor es que los padres no les dicen nada. Además sé que los padres entran en mi habitación cuando yo no estoy.
  • Aupair y asistente del hogar, a la vez. Y es que últimamente me siento así. Ayer, después de un fin de semana en el que yo no estuve, la casa estaba que daba asco. Pañales por todos lados, todos los platos sin lavar, el baño asqueroso... En resumen, estaba FATAL. Me hizo rabia que los padres no hagan absolutamente NADA durante el fin de semana, y que yo el lunes lo tengo que hacer todo. Me llevó mucho tiempo ponerlo todo bien, y lo que más me molesta es que vayan comiendo y ni lo pongan en el lavavajillas, para qué? si lo hará Gemma. 
  • Deberás lidiar con desastres. Y solucionarlo rápidamente. Mi niña es experta en pintarse, pintar a su hermano, y pintar todo lo que se le ponga delante. También en mojar, romper, tirar cosas... en fin.
  • Y también con rabietas. Los niños en este tipo de países (así como en Inglaterra, Irlanda, etc) suelen estar educados de manera que pueden conseguir todo lo que se propongan, con rabietas. Mi consejo es que les dejéis llorando y que ellos no vean que perdéis los nervios. Y sobretodo no darles lo que quieren si quieren conseguirlo mediante una rabieta.
  • Paciencia. Si quieres volver cuerdo en tu regreso, ten paciencia en los momentos difíciles, porque no tienes otra solución. Los niños pueden sacarte de tus casillas a veces, pero debes saber mantener la calma. 
  • No es un trabajo limpio. Cambiar pañales, dar de comer a un bebé, limpiar, recoger juguetes, hacer camas, baños, doblar ropa, fregar platos, suelos, cristales... En mi caso no es un trabajo limpio.
  • Habrá momentos difíciles. Estás tu solo en un país diferente, y tienes que valerte por ti mismo. Hay momentos en los que quiero tirar la toalla, pero recuerdo que esta experiencia es buena para mí. 

  • A veces te costará expresarte en un idioma que no es el tuyo. A mí me ha pasado, y sientes impotencia por no saber como expresar algo en otro idioma.
  • Echarás de menos la comida de tu casa, y de tu país. 
  • Si estás mal, siempre puedes buscarte otra familia o irte. No hay un contrato serio con las aupairs, así que si crees que tu familia no te trata adecuadamente o no estás disfrutando, no se termina el mundo. Puedes volver a tu casa o buscar otra familia en aupairworld.
  • Echarás de menos a tus seres queridos. Y esto es humano y completamente normal. Pero te ayudará a valorar a las personas que te quieren.

Creo que aunque haya cosas buenas y malas de esta experiencia, al final todo se vuelve positivo, ya que te favorece a ti como persona. Las cosas malas no tienen por que ser negativas, te ayudan a aprender y a saber como lidiar otras situaciones. 

Recuerdo que este artículo es en base a mi experiencia, y que cada experiencia es un mundo. 

See u :)

jueves, 2 de julio de 2015

Porque no es fácil cuidar de dos niños...

Hola de nuevo!!

Hoy os quería contar un poco mi experiencia en el cuidado de los niños, y cómo son mis pequeños monstruitos...

Para empezar, decir que los que os queráis embarcar en la aventura de ser aupairs, que sepáis que si no os gustan los niños lo descartéis. A mi me encantan y me lo paso bien con ellos, pero eso no quita que debes tener mucha paciencia y que conllevan mucho trabajo.



Os presento a E. un pequeñajo de 9 meses que me tiene enamorada. Es muy tranquilo aunque ahora está empezando a querer andar y quiere explorarlo todo. Siempre está sonriendo, y cuándo llora es porque tiene sueño o porque tiene hambre, no hay más. Me paso las mañanas sola con él y mientras él duerme (unas dos o tres horas) yo aprovecho para limpiar. 
Antes de llegar pensaba que cuidar de un bebé sería muy complicado, pero la verdad es que es mucho más fácil de lo que me esperaba. Lo único negativo, que tampoco es para tanto, es el hecho de tener que cambiar pañales, aunque cuando te acostumbras ya está.

Y ahora os presento al terremoto más cabezota, egoísta, chillón, llorón, malo y a la vez adorable llamado D. Es una niña monisima de casi 3 añitos, cuándo la conocí flipé con la energía que tenía y lo que hacía, aunque los padres me aseguraron que era porque yo era nueva y esto era nuevo para ella. Las primeras semanas fue bastante difícil, porque la niña decía que me odiaba y cuando me veía me decía que me fuera. Más adelante empezó a decirme algo así como "scamp". Yo evidentemente no entendía nada de lo que decía (y éste es el mayor problema, ahora la niña me entiende un poco en inglés, pero yo a ella no la entiendo) pero podía ver que la expresión de los padres no era buena, así que les pregunté que coño me decía la niña y me respondieron que era algo como "jodete" o "vete al infierno". 
Con lo poco que llevo aquí debo decir que esta niña ya me ha hecho de todo.

- La primera vez que me la lió fuimos a dar una vuelta en bici y a medio camino y en medio de la carretera, ella decidió sentarse y no moverse. Yo intenté decirle que debíamos volver a casa pero ella empezó a gritar y a pegarme. Estuvimos más de media hora allí, y ella chillaba y lloraba. Yo lo intenté todo, hasta irme a ver si me seguía, pero nada. Los vecinos salieron y me ayudaron a traerla a casa.

- Un día la madre me la dejó y nos quedamos solas en la casa. Al principio todo fue bien, nos disfrazamos de princesas y ella empezó a cantar Let it go (que obsesión tienen todas las niñas con Frozen!). Después decidió que quería ser un bombero, y me pidió que le pusiera una chaqueta que tiene. Resulta que ésta estaba rota, y eso fue el fin del buen rollo. Empezó a gritar y a llorar, a decir que me odiaba, a pegarme. Cogió una manzana que yo anteriormente le había dado y la empezó a frotar por todas las paredes. Seguidamente cogió una botella que tiene ella para beber agua y la vertió  encima del sofá. Empezó a tirar libros y cosas de las estanterías, y finalmente se puso a destrozar la habitación de los padres y se quedó allí llorando y gritando. FLIPÉ. No sabía como controlar la situación, y lo peor de todo es que ella no me entendía. Así que cogí mi amigo google traductor e intenté hablarle en islandés, diciéndole que soy buena, que todo va bien y que mamá va a volver pronto. Pero no funcionó. Al volver la madre, la niña tuvo el morro de decirle que yo la había pegado. Evidentemente la madre no se la creyó.

- Otro momento fue cuando visitamos Reykjavik. La madre me dejó a D. un momento, estábamos a una heladería que está al lado de una carretera. Al principio todo bien, la niña estaba sentada conmigo comiendo helado, pero se le giró en un  momento y tiró el helado al suelo, y con las manos llenas de helado se limpió con mis pantalones. Yo evidentemente me enfadé, y entonces empezó a llorar y a montarme la gorda delante de todo el mundo. Se fue corriendo a la carretera, suerte que no pasaba nadie, quería quedarse allí sentada y yo la cogí ara volver donde estábamos. Me arañó y me tiró de los pelos diciéndome que me odiaba. Cuando volvió la madre se encontró con todo ese jaleo, imaginaos...

- Por último, el pasado domingo hice un babysitting, porque los padres se fueron a cenar fuera. Me quedé con los dos, y todo iba super bien, me parecía raro y todo. Total, que la niña ya tardaba en liarla, y lo hizo. Le pilló la rabieta de nuevo, ya que yo estaba con el pequeño dándole de comer y quería llamar la atención. Cogió la trona del niño y lo alejó de mí. Le dije que la acercase de nuevo y no quería, así que lo hice yo, sabiendo que empezarían de nuevo los problemas. Y así fué. La niña empezó a llorar y a chillar como si no hubiera mañana, arrojó lo que había en la mesa, lanzó los cereales en el suelo y el agua de su botella... un desastre. Al final se calmó, la puse a dormir y pude respirar.

Pues como veis, he de decir que he tenido suerte con mi familia, pero no tanta con la niña. He aguantado arañazos, mordiscos, patadas, gritos, insultos y de todo con ella. Al principio me pareció imposible, pero he aprendido a pasar y a como mostrarle quien manda cuando mamá no está. Poco a poco empieza a saber que debe hacerme caso, pero quiere ser ella la que domine, y lo hace con las rabietas.
Es una niña que de verdad en en algún momento se merece una hostia, o ni que sea un castigo, algo!! Pero los padres optan por la solución más fácil que es darle a ella todo lo que quiere para no tener que escuchar sus gritos. La niña se cree la reina del mundo, y es mala, mala. Yo no sé como controlarla, y ahora en julio dejará de ir a la guardería y se quedará conmigo en casa...

Por lo que hace a mi vida social, debo decir que estoy un poco desanimada porque sólo me relaciono con la familia. El pasado sábado fui con la madre de fiesta (sí, con la madre jajaj) y conocí a gente del pueblo, pero sin saber números ni facebooks ni nada. Así que es un poco complicado porque me siento un poco sola a aquí. Ya llevo casi un mes, espero conocer a alguien pronto!!

De momento mi mayor distracción es hacer fotos e hacer skype. La madre me ha apuntado a un "gimnasio" así que mañana iré a ver que tal. Pronto haré una entrada sobre datos curiosos sobre los islandeses, porque desde luego dan que hablar!!

Un saludo desde Islandia!